[Vídeo] La técnica que utilizaron para cambiar sus vidas

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Al mirar hacia el futuro es muy normal no tener claro qué queremos, tengamos la edad que tengamos. Parte de la razón de esa incógnita es que hemos perdido la costumbre de soñar. ¿Por qué? Pues entre otras causas debido a que desde pequeños nos dicen que hemos de trabajar duro, sacrificarnos y aceptar lo que nos venga, y no andar con planes imposibles que no harán más que dirigirnos hacia nuestro más absoluto fracaso.

La realidad es que todo depende de lo que tú creas. Y aquello que buscas estará irremediablemente fuera de la denominada “zona de confort”, es decir, aquella en la que nos sentimos seguros aunque estemos en una situación desagradable, básicamente porque lo conocemos y sabemos cómo funciona: hábitos, rutinas, habilidades, conocimientos… forman parte de la zona de confort. Es fuera de esta zona cuando la magia ocurre.

Justo alrededor de la zona de confort está la zona de aprendizaje: nuevos idiomas, nuevos países o sensaciones, distintas culturas y hábitos… Es la zona en la que observamos, comparamos, experimentamos y, en definitiva, aprendemos.

Más allá nos encontramos con la ZONA DE PÁNICO o no experiencia. Aquellas personas que nunca salen allí te dicen que es peligrosa y que te puede ocurrir de todo lo malo. Pero aquellas que sí han salido afuera son precisamente las que la consideran como la ZONA MÁGICA, en la que te pueden ocurrir cosas maravillosas. Al salir a esta nueva zona, ampliamos las zonas de confort y aprendizaje y nos desarrollamos.

Los miedos son los que gobiernan la tensión emocional que tira de nosotros hacia la zona de confort, mientras que la motivación es la que domina la tensión creativa, la cual nos empuja a salir a lo desconocido.

La clave está en creer en uno mismo. Si no decidimos qué hacer con nuestras vidas, otros lo harán en nuestro lugar. Al gestionar nuestros miedos ello elevará nuestra autoestima, lo cual nos dará una nueva visión del mundo llena de oportunidades. Para evitar perder la motivación es imprescindible tener claro el propósito, es decir, para qué queremos alcanzar nuestro sueño.

Finalmente, para recuperar la sensación de competencia, es buena idea volver a la zona de confort a por aquellos recursos personales que por las prisas hemos olvidado utilizar. Con confianza, paciencia y perseverancia, es posible lograr aquello que queremos.

Fuente: Canal de inKNOWation.

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